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lunes, 27 de abril de 2015

Vamos a ser cuatro...entrando en pánico en 3,2,1...

Cuando tuvimos a nuestra primera hija, Sofía, que hoy en día tiene tres años y medio, supimos que más adelante podríamos tener otro bebé, pero eso siempre se vio muy lejano. Y como yo siempre he dicho que el embarazo parece una enfermedad contagiosa, al ver a amigas y conocidas en ese estado, pues me empecé a antojar del hermanito o hermanita para mi chiquita (en ese momento a uno se le olvida las experiencias del primer parto y los primeros meses).

Así que con mi esposo decidimos que ya era el momento ( mi hija en ese entonces acababa de cumplir dos años), y nos pusimos a la tarea! En mi interior, yo pensaba: "Eso nos demoramos entre seis meses y un año"..."no hay afán"..."si quedamos embarazados bien y si no, pues no"; pero creo que mis cálculos estuvieron un poco desviados, pues al mes empecé a sospechar. Esta vez era más fácil, pues sentía lo mismo que sentí con mi primer embarazo, así que entre confundida y algo asustada, compré una prueba de embarazo casera.

Llegué a mi casa con la intención de darle la sorpresa a mi esposo cuando llegara a la casa, así que tomé la prueba y...la segunda rayita, salía un poco más tenue de lo normal (para los que no saben, es positivo cuando aparecen dos rayitas en la prueba), así que decidí hacérmela de nuevo. En la segunda prueba, no hubo cambios, la bendita raya seguía saliendo tenue, y yo pensaba: "Estaré embarazada o no!!!", "¿y ahora que?"

Cuando mi esposo llegó a la casa, yo era un manojo de nervios: "...le digo...no le digo...le digo...no le digo", y decidí decirle. Así que compramos otra prueba de embarazo (la tercera) y me la volvía a hacer. Esta vez, la rayita salió más clara (o eso me decía a mi misma), y estaba claro: íbamos a tener otro bebé.

Nuestras reacciones, como eran de esperarse fueron de felicidad (al principio) y después fuimos decayendo en un estado de pánico: "¿Y ahora qué?...¿Cómo vamos a hacer con  los gastos?...¿y si Sofi no quiere un hermanito?...¿lo vamos a querer igual que a Sofía?, en fin, el caso es que gracias a Dios, durante los siguientes días organizamos nuestros pensamientos, le contamos a Sofía, y nos dimos cuenta que eso fue lo mejor que nos pudo haber pasado, lo demás???, ya veremos como hacemos, lo importante es que seremos una feliz familia de cuatro!!!.